Problemas de Lenguaje

 Es la dificultad para articular un fonema o también el sustituirlo por otro. Los padres identifican el trastorno en el aprendizaje del habla del niño.

Definición
“Se define la dislalia como “un trastorno que se caracteriza por la incapacidad o dificultad de articular uno o más fonemas o sonidos de la lengua en forma regular y constante. No se trata de que el niño a veces pronuncie la letra que le cuesta y otras no. En este caso simplemente nunca lo hace”. Este problema que nada tiene que ver con la dislexia ya que “ésta última es un trastorno en la escritura, es decir el niño elimina o sustituye letras al escribir, en cambio la dislalia sólo afecta al habla”. Las dificultades articulatorias más frecuentes de la dislalia son los pararrotacismos, que es la sustitución o anomalía con el fonema r, los sigmatismos, que es la dificultad de diferenciar y pronunciar la c, s y z; y ausencia de las combinaciones bl o br, cr o cl, pr o pl, etc. Los fonoaudiólogos advierten que cualquier letra que no se pronuncie a los cuatro años debería convertirse en motivo de preocupación para los padres. Así también debiera serlo, el que un niño llegue a primero básico sin poder articular y pronunciar la r, que es la más difícil de aprender para la mayoría de los menores. Esto porque, aunque muy pocas veces el problema puede tener una razón orgánica, es decir, en alguna malformación de los órganos del habla o ser de origen neurológico para lo cual el niño requerirá un tratamiento integral con varios especialistas, que será más demoroso.
¿Por qué ocurre?
La primera clasificación de dislalia que se hace es la de tipo funcional, que es la que tiene un 100 por ciento de recuperabilidad, ya que no obedece a ninguna causa demostrable. “El niño sólo tiene la incapacidad”. Muchos niños aunque parece que hablan correctamente basta que no pronuncie bien la “r” aún no está dada de alta y se ejemplifica la dificultad:í: “Si le dicen que diga perro, ella dice “pedo” o si hay que decir ratón, ella dice “datón”. Pero existen otras causas que pueden dificultar o demorar la recuperación total de la dislalia. “Hay una de origen auditivo, donde el niño tiene dificultad de aprender y pronunciar ciertas letras porque no las escucha bien y hay de origen orgánico, en donde hay una falla estructural que impide la pronunciación, tales como alteraciones en los órganos del habla o problemas en el área del lenguaje a nivel neurológico”. El tratamiento de la dislalia consiste en entrenar y ejercitar los movimientos de los órganos articulatorios para que el niño logre la habilidad que le permitirá finalmente decir el fonema alterado. En el caso de que haya causas orgánicas debe ser sometido a los especialistas necesarios.
¿Cuándo preocuparse?
Los especialistas recomiendan a los padres acudir a un médico cuando, entre otras cosas, el niño no comprenda correctamente lo que habla, no sepa respirar adecuadamente en la emisión de fonemas, no use el lenguaje para ayudarse, no sea capaz de verbalizar sentimientos, no capte otros sentidos en frases como chistes o hable con una tonalidad que no corresponde a su verdadero tono.
Déficit atencional
La dislalia puede derivar del síndrome de déficit atencional o hiperactividad, lo que se puede identificar claramente si a los síntomas del trastorno del habla en el niño se une una desobediencia continua, desmotivación a aprender a leer o escribir, si molesta y distrae en la clase, no mide las consecuencias de sus actos o se muestra agresivo.
Pequeños y grandes consejos
  • Pronunciar claramente las palabras sin exagerar en la pronunciación.
  • Evitar llamar la atención pública por su dificultad ya que puede ser motivo de burlas.
  • Darle seguridad en sí mismo para que supere este trastorno.
  • Estar en contacto con los profesores del niño.
Agradecemos al Dr. Pedro Barreda por su colaboración.